Las hormigas obreras dejan señales químicas que otras compañeras siguen. La fila visible es una ruta de trabajo, no necesariamente el nido. Seguirla con paciencia aporta más que matar a las primeras obreras.
Observa ambos sentidos
Identifica qué hormigas llevan alimento y hacia dónde se dirigen. Revisa bordes, juntas, tuberías y marcos. Una linterna lateral ayuda a ver entradas diminutas.
Busca puntos de concentración
Si la fila se divide, marca cada ramal. Una concentración estable en una grieta indica un acceso; actividad difusa alrededor de comida indica una zona de alimentación. Repite la observación a distintas horas porque algunas rutas cambian.
Exterior e interior
Un trayecto que termina en una ventana, fachada o patio suele conectar con el exterior. Si desaparece dentro de un tabique, zócalo o electrodoméstico y la actividad continúa con mal tiempo, investiga un posible foco interior.
Después de localizar el acceso
- Retira alimento y agua accesibles.
- Limpia la ruta para reducir el rastro químico.
- No selles inmediatamente si siguen entrando; podrían abrir otra salida.
- Si usas cebo, colócalo donde indique la etiqueta y no lo contamines con aerosol.
- Comprueba durante varios días si disminuye el tráfico.
No viertas líquidos en enchufes, grietas profundas o zonas desconocidas. Cuando la ruta atraviesa instalaciones, hay varias colonias o la especie es muy pequeña y se dispersa, busca ayuda profesional.