Las cucarachas suelen mostrar más actividad cuando baja la luz y cesa el movimiento. Una inspección nocturna bien hecha ofrece información que no aparece durante el día, pero debe ser rápida y ordenada para no dispersar los ejemplares.
Prepara la cocina
Deja la estancia sin actividad durante un tiempo, apaga la iluminación y evita aplicar aerosoles o limpiadores olorosos antes de revisar. Ten lista una linterna, el móvil para registrar puntos y trampas adhesivas numeradas.
Entra y observa antes de mover nada
Enciende la linterna desde la puerta y mira primero encimeras, suelo y bordes. Anota hacia dónde huyen los ejemplares: el destino suele aportar más información que el punto donde los viste.
Orden de revisión
- Frigorífico y lavavajillas.
- Fregadero y pasos de tuberías.
- Cafetera, microondas y otros aparatos calientes.
- Zócalos, bisagras y guías de cajones.
- Basura, reciclaje y alimentos almacenados.
Qué debes registrar
Diferencia adultos y ninfas, apunta excrementos, mudas y ootecas, y marca los refugios. No hace falta capturar cada ejemplar: el objetivo es construir un mapa de actividad. Coloca las trampas pegadas a bordes próximos y revísalas siempre con el mismo intervalo.
Errores que invalidan la inspección
- Encender toda la cocina antes de observar.
- Mover muchos electrodomésticos a la vez.
- Limpiar las señales antes de fotografiarlas.
- Cambiar diariamente las trampas de lugar.
- Considerar que una noche sin avistamientos demuestra ausencia.
Si la actividad aparece de día, hay muchas ninfas o varias habitaciones están afectadas, la inspección doméstica puede quedarse corta. Un técnico puede revisar huecos e instalaciones inaccesibles y plantear seguimiento.